Existe realmente el término “Otras percepciones auditivas anormales” (CIE 10 H932), como antesala de las alteraciones auditivas de tipo conductivas o neurosensorial, denominadas hipoacusias. El H932 es un código de "cajón de sastre" para distorsiones auditivas. Estas percepciones pueden incluir tinnitus, que es la percepción de ruido o zumbido en los oídos
Lo que nos dice el CIE 10 de estas dos situaciones de la percepción
auditiva:
1. Definición del CIE-10: H932: Otras percepciones auditivas anormales.
Este código clasifica trastornos donde el paciente experimenta el sonido
de manera inusual. Según la literatura científica, las principales entidades
dentro de este grupo son:
·
Reclutamiento
auditivo (Recruitment):
Fenómeno típico de lesiones cocleares donde un pequeño incremento en la
intensidad física del sonido se percibe como un aumento exagerado y doloroso
del volumen.
·
Diplacusia: Percepción de un solo estímulo sonoro como dos
sonidos diferentes (ya sea en tono —diplacusia binauralis— o en tiempo).
·
Hiperacusia: Hipersensibilidad a sonidos ambientales que
normalmente son tolerados; se asocia a menudo con una disfunción en el
procesamiento central o protección del estribo.
·
Cambio
temporal del umbral (TTS):
Fatiga auditiva post-exposición a ruido.
Nota para la sustentación: Es vital aclarar que el código excluye las alucinaciones
auditivas (R44.0), que son de origen psiquiátrico o neurológico central.
Este código es fundamental en la evaluación audiológica para caracterizar las alteraciones en la calidad de la audición, más allá de la pérdida de volumen (hipoacusia).
2. Definición del CIE-10: H919: Hipoacusia.
Es la disminución de la capacidad auditiva por encima de los niveles definidos de normalidad. Se ha graduado el nivel de pérdida auditiva con base al promedio de respuestas en decibeles. Esta se usa desde el punto de vista clínico promediando las frecuencias de 500, 1000 y 2000 Hz. Para salud ocupacional se recomienda la inclusión de 3000 Hz en la promediación. Para el abordaje del paciente con pérdida auditiva inducida por ruido es de vital importancia la descripción frecuencial de los niveles de respuesta desde 500 hasta 8000Hz. Esto con el fin de precisar la severidad de la hipoacusia para las frecuencias agudas, que son las primeras comprometidas.
o <25 dB Audición normal
o 26-40 dB Hipoacusia leve
o 41-55 dB Hipoacusia moderada
o 56-70 dB Hipoacusia moderada a severa
o 71-90 dB Hipoacusia severa
o >90 dB Hipoacusia profunda
¿Cuándo lo empleamos?
Veamos los siguientes ejemplos para discernir su uso:
·
Se
usa percepción auditiva anormal si tuviera un paciente que viene a hacerse una
prueba de audición con sospecha de pérdida auditiva, específicamente debido a
dificultades para oír en ambientes ruidosos, especialmente si ese paciente
refiere una discapacidad auditiva en ausencia de pérdida auditiva. Para mí, la
percepción auditiva anormal es un precursor de un déficit de procesamiento central.
Por ejemplo, aún no se ha evaluado si tienen o no una dificultad de
procesamiento auditivo, pero se ha determinado que tienen audición normal y
dificultades significativas en ambientes ruidosos. En ese caso, usaría
percepción auditiva anormal.
·
Cuando en
un audiograma de preingreso a un cargo X muestra caídas en frecuencias
específicas (comúnmente en los 4000 Hz o 6000 Hz) pero los umbrales se
mantienen dentro de los límites normales (por encima de los 20-25 dB), no
podemos hablar de hipoacusia, pero sí de una percepción auditiva anormal.
·
En
audiología, una caída que no llega al nivel de hipoacusia se denomina a veces muesca o escotoma auditivo incipiente.
Pérdida de reserva coclear: Aunque el paciente "pasa" la prueba,
esa caída indica que las células ciliadas externas en esa región de la cóclea
están sufriendo.
H93.23 (Hiperacusia/Reclutamiento): Si el paciente refiere que ciertos sonidos en esa frecuencia específica le molestan más de lo normal (aunque los oiga "bien"), el diagnóstico H93.2 es perfectamente aplicable porque hay una distorsión de la sonoridad.
Cuadro Comparativo: Hipoacusia Establecida vs. Alteración H93.2
JUSTIFICACION DEL TERMINO.
Existen tres argumentos principales que avalan el uso de este código antes de que se presente una pérdida de volumen detectable:
A. Sinaptopatía Coclear (Hipoacusia Oculta)
Argumenta que el audiograma tonal solo mide el umbral mínimo, pero no
la calidad de la conexión entre la célula ciliada y el nervio. Un paciente con
una muesca en 4000 Hz (dentro de norma) puede tener una pérdida del 40% de sus
fibras nerviosas y aun así marcar 20 dB. El código H93.29 (Percepción auditiva
anormal, no especificada) cubre este vacío donde el paciente siente que
"algo no va bien".
B. Reclutamiento de Frecuencia Específica
Si la alteración está en las frecuencias agudas, el paciente puede
experimentar una percepción de sonido metálico o estridente. Esto entra en la
categoría de distorsión cualitativa del H93.2.
C. El concepto de "Umbral de Seguridad"
En salud ocupacional, una caída de 15 dB o más en una frecuencia
respecto a estudios previos, aunque siga en el rango "normal" (ej. de
5 dB pasó a 20 dB), se justifica como una percepción anormal del umbral
temporal o permanente, lo que valida el uso de diagnósticos de
disfunción (H93.2) antes que de pérdida (H90).
¿Se puede pedir una audiometria clínica con el código CIE 10 H932?
Si partimos que la audiometría de control (Tonal) debe practicarse a todos los trabajadores expuestos a ruido mayor de 80 dB(A), de manera preventiva (reposo auditivo 12 horas y cabina sonoamortiguada), Debe buscar y registrar descensos temporales en los umbrales auditivos (CUAT), para lo cual se requiere comparar con la audiometría de base y si se detecta un cambio permanente en el umbral auditivo, esta última confirmatoria se constituirá en la nueva línea base para futuras evaluaciones. Si hay daño menor o mayor es mandatorio confirmarlo con una audiometria clínica.
Conclusión
"Se
determina el uso del código H932 debido a que, si bien la media tonal
del paciente se encuentra dentro de los parámetros de normalidad clínica (ISO
7029), existen variaciones en la morfología de la curva que sugieren una
disfunción en el procesamiento coclear de frecuencias agudas, manifestada por
el paciente como una percepción distorsionada, diferenciándose así de una
hipoacusia establecida."
Tener presente este diagnostico en aquellos casos donde las bandas conversacionales están conservadas, pero hay alteraciones en algunas frecuencias agudas como en el Cambio temporal del umbral (TTS): Fatiga auditiva post-exposición a ruido.
CIBERGRAFIA:

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